El río
El Bealnabrack es una pesquería libre, sin permisos ni tasas por tramo, algo tan poco frecuente en la Irlanda de la trucha que ahí reside buena parte de su atractivo. Drena la mitad sur del Maam Valley, en Connemara: recoge las aguas de los Maumturk Mountains y corre hacia el este para unirse al Joyce’s River y al Failmore antes de que los tres desemboquen en el Lough Corrib. Como casi todos los ríos de la zona, es un curso de crecidas repentinas: sube deprisa y con fuerza después de la lluvia, y baja con la misma rapidez. Su nombre, Béal na mBreac, apunta a la vieja fama de estas aguas: la boca de la trucha.
Hay dos formas de acercarse a él, y responden a perfiles de visitante muy distintos. Los pescadores entran al agua desde los embarcaderos de Maam Bridge. El resto llega en barco.
El Maam Valley Safari

El Corrib Safari es una salida de media jornada, unas cuatro horas, a bordo de una lancha neumática semirrígida que remonta el Lough Corrib y se adentra en el Bealnabrack. No zarpa del río, sino del Lisloughrey Pier, cerca de Cong, en la orilla de Mayo, y pasa la mayor parte del tiempo en el lago abierto antes del breve tramo fluvial del final, así que conviene apuntarse por la excursión entera y no por los pocos minutos en el propio Bealnabrack. Por el camino hace escala en Inchagoill, una de las mayores islas boscosas del lago, donde según la tradición se refugió san Patricio y donde su navegante Lugnad está enterrado bajo una piedra con forma de timón. Atraca en Maam para una parada en el Keane’s Bar, levantado como posada por el ingeniero escocés Alexander Nimmo hacia 1820, junto al Maam Bridge, tendido sobre el río en 1823. A la vuelta pasa frente a los terrenos del Ashford Castle.
La embarcación es una neumática semirrígida Redbay Stormforce de 8,4 metros, con licencia para nueve pasajeros y cabina calefactada, y es rápida: alcanza los 25 nudos. Eso la convierte en una alternativa más veloz, y más mojada, a los pausados cruceros por el lago. Por la velocidad y por el salto al embarcar y desembarcar, no es una excursión apta para embarazadas ni para quien tenga problemas de espalda o de cuello; se reparten chalecos salvavidas a todo el mundo. Las tarifas y las reservas están en la web del operador (corribsafari.ie); comprueba los precios vigentes al reservar, ya que los siguientes eran los correctos en el momento de escribir estas líneas.
| Categoría | Precio (€) |
|---|---|
| Adulto (16+) | 85 |
| Niño (8–16) | 60 |
| Familia (2 adultos + 2 niños) | 250 |
| Familia (2 adultos + 3 niños) | 280 |
Pesca

La cuenca del Joyce–Bealnabrack goza de fama en toda Europa por su trucha común salvaje, y aquí se pesca gratis, desde los embarcaderos improvisados de Maam Bridge. El pez se mueve mejor durante la crecida y justo después, que es también cuando el río se vuelve peligroso: lee bien el agua y, si no la conoces, ve acompañado de alguien que sí. Hay una norma que conviene memorizar: del 1 al 30 de septiembre, todo el sistema del Maam, incluido el Bealnabrack, es solo mosca. Más allá de eso, las fechas de temporada y los cupos de captura cambian, así que consulta la normativa vigente de Inland Fisheries Ireland antes de viajar.
Paisaje y fauna
El río discurre entre pastos, robledales y humedales abiertos a los pies de los Maumturk Mountains, con martines pescadores sobre los rápidos, garzas reales entre los juncos y nutrias en las orillas tranquilas. Se encuentra dentro del Joyce Country and Western Lakes UNESCO Geopark. Si te acercas a Maam, asómate a la iglesia de Kilmeelickin, muy cerca: conserva una vidriera de 1950 dedicada a san Brendan y obra de Evie Hone, una de las mejores vidrieras irlandesas del siglo XX.
Cómo llegar e información práctica
El safari zarpa del Lisloughrey Harbour, en Cong, Co. Mayo, con aparcamiento gratuito en el muelle. Para pescar, hay que conducir hasta Maam Bridge, en Co. Galway, donde un apartadero y los embarcaderos dan acceso libre. El transporte público es escaso; las paradas más cercanas están en Cong y en Maam, y el Ireland West Airport Knock queda a unos 80 km.
Vengas como vengas, vigila el cielo. El Bealnabrack sube deprisa después de la lluvia, que es justo cuando la trucha se activa y cuando la corriente se vuelve en tu contra. Pesca con la crecida en descenso, nunca al alza.