Cloyne – torre redonda irlandesa y Christy Ring

📍 Cloyne, Cork

🏛️ Atracción

Última actualización: 11 de julio de 2026

Panorama general

El pueblo de Cloyne (en irlandés, Cluain Uamha, «la pradera de las cuevas») se asienta en un valle amplio y fértil del este del condado de Cork, a unos diez minutos en coche de Midleton. Es un lugar tranquilo, de casitas encaladas en colores vivos y unos cuantos pubs, pero para su tamaño acumula un peso histórico poco común: una torre redonda irlandesa de más de mil años, una catedral vinculada a una de las mentes más lúcidas de la Ilustración y la casa natal de un jugador de hurling que, según te dirán aquí, fue sencillamente el mejor de todos los tiempos. Casi todo queda a unos minutos a pie.

La torre redonda y el dolmen

La huella humana viene de muy lejos. Al oeste del pueblo, un dolmen de 4.000 años es uno de los testimonios más claros del poblamiento prehistórico en esta parte de Cork. En el siglo VI, san Colman Mac Léníne fundó un monasterio, germen de la diócesis de Cloyne. El monumento más destacado, sin embargo, es la torre redonda irlandesa: de los siglos X u XI, unos 30 metros de altura y una de las dos únicas que siguen en pie en el condado. Un rayo le arrancó el remate cónico en 1749, pero el fuste de piedra caliza aún domina el perfil del pueblo.

Durante mucho tiempo fue una de las pocas torres redondas de Irlanda a las que se podía subir. Ahora está cerrada al público por el coste del seguro, así que de momento solo puedes contemplarla desde fuera, que, todo hay que decirlo, es como mejor luce.

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La catedral y George Berkeley

La catedral de St Colman’s (Iglesia de Irlanda) se fundó en 1250 y se ha usado sin interrupción desde entonces. De aspecto sobrio, pesa mucho por sus vínculos. Su obispo más célebre fue George Berkeley, el filósofo angloirlandés que ocupó la sede entre 1734 y 1752 y que da nombre a la ciudad de Berkeley, en California. Aquí se le recordaba como un pastor cercano que visitaba en persona a los enfermos; más allá del pueblo, su obra dio la vuelta al pensamiento ilustrado sobre la percepción y la realidad. La catedral guarda además la tumba del obispo John Brinkley, astrónomo de renombre en su época.

Verla por dentro tiene su truco: la catedral no tiene horario fijo y se entra localizando a la persona que guarda las llaves, presente en el recinto durante las horas de luz. A la nave se accede por una rampa. Cerca queda la iglesia católica de St Colman’s (1815), con misa diaria, aunque la procatedral de la diócesis católica está hoy en Cobh.

Cuevas, castillos y tradición local

El nombre Cluain Uamha alude a la piedra caliza que hay bajo el valle, horadada por una red de cuevas. La tradición local añade un buen relato a la geología: un pasadizo subterráneo secreto que, según se cuenta, iba desde Cloyne House hasta el cementerio católico y servía para moverse durante la época de las Leyes penales de Irlanda. Cuánto hay de cierto y cuánto de memoria popular, nadie lo pondría por escrito.

A las afueras del pueblo, Castle Mary fue la residencia de la familia Longfield, una casa solariega del siglo XVII con los restos de un altar druídico junto al huerto. Fue también el hogar de toda la vida de Cynthia Longfield, entomóloga y exploradora conocida por sus trabajos sobre libélulas.

Christy Ring y la GAA

En Cloyne nació Christy Ring, considerado uno de los mejores jugadores de hurling de la historia. Su estatua se alza en Chapel Street y merece la pena detenerse en el palmarés que la acompaña: ocho medallas All-Ireland sénior y dieciocho Railway Cup con Munster. El club local de la GAA sigue saltando al campo con sus franjas rojas y negras, y el hurling continúa siendo el hilo que recorre la vida del pueblo.

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Información práctica

  • Cómo llegar: Cloyne está a unos 25 km al este de la ciudad de Cork y a diez minutos de Midleton por la R630. Un autobús desde la ciudad de Cork (por ejemplo, la línea 240) tarda alrededor de media hora.
  • Aparcamiento: aparcamiento gratuito en la calle por todo el centro del pueblo; las plazas cercanas a la torre redonda se llenan pronto los fines de semana de verano.
  • Acceso: la torre redonda y el exterior de la catedral se pueden ver a cualquier hora. El interior de la torre redonda está cerrado. Para entrar en la catedral, localiza en el recinto a la persona que guarda las llaves durante las horas de luz.
  • Entrada: los monumentos al aire libre y los paseos son gratuitos.
  • En los alrededores: las playas de Shanagarry, Garryvoe y Ballycotton quedan todas a un corto trayecto en coche, igual que la destilería Jameson de Midleton.

Localiza a la persona que guarda las llaves de la catedral antes de dar por hecho que entrarás: no hay horario fijo y es la única puerta de aquí que necesita que alguien te la abra.