Bewley’s en Grafton Street es una auténtica institución dublinesa, un gran café que lleva sirviendo a la ciudad desde 1927. Es conocido por su magnífico interior, con techos altos, vidrieras de Harry Clarke y alfombras orientales, que crean una atmósfera única, casi teatral. La carta es extensa y ofrece de todo, desde desayunos irlandeses completos hasta sándwiches, ensaladas y sus famosos pasteles y bollería. Ocupa un lugar privilegiado en la principal calle comercial de la ciudad, siempre bulliciosa y frecuentada por gente de todas las generaciones.
Bewley’s es una parada fantástica para almorzar en familia porque es espacioso, acogedor y tiene algo para todos, desde los más quisquillosos con la comida hasta los paladares más aventureros. La enorme escala del local hace que rara vez tengas que esperar mucho para conseguir mesa, y el entorno histórico es un deleite tanto para niños como para adultos. Ha sido un punto de encuentro para los dublineses durante casi un siglo, así que formas parte de una tradición viva. El café también está bien equipado para familias, con tronas y un personal tolerante y eficiente.