En 1997, Steven Spielberg eligió este tramo de la costa de Wexford para hacer las veces de playa de Omaha, y aquí se rodó, durante unas once semanas y con un equipo de alrededor de 1.500 personas, el desembarco del Día D con el que arranca Salvar al soldado Ryan. Pesaron el parecido con Normandía, una logística más sencilla que rodar en Francia y las ventajas fiscales de la época. Se contrató a vecinos de la zona como extras, que interpretaron a soldados estadounidenses y alemanes en la rompiente. El tramo central y llano de arena por donde llegaron las lanchas sigue ahí; los decorados y el atrezo se fueron con la producción.
Más allá de esa vida cinematográfica, Ballinesker es una playa de Wexford de las de verdad: un arenal con Bandera Azul de arena fina moldeada por el viento, una de las tres playas encadenadas (junto con Curracloe y Culletons Gap) que se extienden a lo largo de unos 16 km desde Raven Point hasta Ballyconniger Head. Mantiene la Bandera Azul desde mayo de 2015, así que la calidad del agua es buena de forma constante. Si solo vas a hacer una cosa aquí, camínala: tires hacia donde tires desde el aparcamiento, tienes por delante casi una hora de arena abierta, con las dunas a un lado y el mar de Irlanda al otro.
Las dunas y las aves
El sistema dunar que hay tras la playa es Zona Especial de Conservación y se sostiene gracias al barrón autóctono, que retiene la arena en movimiento. Linda con la Wexford Wildfowl Reserve, lo que convierte la orilla en un buen sitio para observar aves: ostreros, zarapitos y archibebes recorren la línea de marea durante los pasos de primavera y otoño, y en invierno los gansos sobrevuelan la zona rumbo al sur. Las focas grises asoman mar adentro las mañanas de calma. El amanecer y el atardecer son las mejores horas; no te salgas de los senderos señalizados entre las dunas en la época de cría, en primavera, para no espantar a las aves que anidan en el suelo.
Baño y seguridad
Hay socorristas de servicio durante el verano, aproximadamente de junio a septiembre, y el agua suele estar lo bastante tranquila para darse un chapuzón. Fuera de esos meses no hay vigilancia, el agua está fría y lo mejor es no bañarse. La arena baja en pendiente suave, algo que agradecen las familias y quienes solo quieren mojarse los pies. Como en toda esta costa, consulta la marea antes de un paseo largo (la parte baja de la playa hacia Ballyconniger Head se abre muchísimo con la marea baja) y cuenta con viento incluso en un día soleado.
Cómo llegar y aparcamiento
La playa queda a unos 8 km al norte de la localidad de Wexford, señalizada desde la R742 poco después del desvío a Curracloe. El aparcamiento está a unos 200 metros del agua y tiene capacidad para unos 50 coches más dos plazas para personas con discapacidad; un fin de semana caluroso de verano puede llenarse a media mañana, así que conviene llegar temprano o venir entre semana. Desde el aparcamiento, la pasarela de madera cruza las dunas hasta la arena. No hay autobús que llegue hasta la playa: las líneas más cercanas cubren el corredor de la R742, de modo que queda un breve trayecto en taxi hasta la entrada.
Los aseos de la entrada del aparcamiento abren a jornada completa en junio, julio y agosto, y también los puentes de Semana Santa y de mayo; no hay aseo adaptado. Se admiten perros en la playa. Puedes convertirlo en una salida de medio día combinando el arenal con Raven Point Wood, al sur (ardillas rojas, senderos por bosque mixto), o con el Irish National Heritage Park, ambos a menos de veinte minutos en coche.