Panorama general
Broughshane ha ganado tantos concursos de jardinería que se hace llamar el Garden Village of Ulster: Britain in Bloom, Entente Florale, el premio All-Ireland Tidy Town, la corona de Champion of Champions de Britain in Bloom en 2007 y 2012, y el UK Village of the Year de Channel 4 en 2018. El lema, escrito con flores en los propios parterres, es People, Plants and Pride growing Together.
Se asienta sobre la A42, a unos cinco kilómetros al noreste de Ballymena y a 40 km de Belfast. El nombre procede del irlandés Bruach Sheáin, «la ribera o morada de Shane», por un castillo del siglo XVI de Shane mac Brian O’Neill; del castillo no queda nada. Si solo vas a hacer una cosa aquí, acércate al Slemish en coche o a pie: los parterres dan para una hora agradable, pero la montaña es la razón por la que este lugar figura en el mapa.
Paseos y fauna en el pueblo
El río Braid, de crecidas rápidas, atraviesa el centro del pueblo. Justo detrás de Main Street, el Little Acorn Wood and Riverside Walk sigue la orilla: llano y pavimentado en su mayor parte, muy frecuentado por familias, paseantes con perro y corredores, aunque algunos tramos de bosque tienen el firme irregular.
A un paseo corto de la calle principal, un grupo de voluntarios ha convertido el terreno que rodea el estanque del pueblo en el Broughshane Waterfowl and Wildlife Trust, donde vive casi toda especie de cisne y varios gansos poco comunes, con una plataforma de alimentación. Hay aseos públicos y aparcamiento gratuito en la calle muy cerca, y el recinto es accesible.
Raceview Mill
El emblema de Broughshane es Raceview Mill, un molino de lana de 200 años a las afueras del pueblo. Una familia de la zona compró el edificio en ruinas en 2013 para evitar su derribo, lo restauró y lo transformó en un parque empresarial que hoy acoge más de 35 negocios, entre ellos diseñadores, productores de alimentos y artesanos. La Wool Tower, con sus techos abovedados y suelos de piedra originales, funciona como espacio para bodas y eventos.
El Slemish y la leyenda de san Patricio
Al norte del pueblo, Slemish Mountain se alza 437 metros (1.500 pies) sobre unas tierras de labranza llanas: es el núcleo erosionado de un volcán extinto. La tradición cuenta que un joven san Patricio, traído a Irlanda como esclavo, pastoreó ovejas en estas laderas durante seis años, y que fue aquí donde se entregó a la oración antes de escapar y, con el tiempo, regresar como misionero.

El sendero hasta la cima es un ida y vuelta de 1,5 km, alrededor de una hora si el tiempo acompaña, pero es empinado y pedregoso, y resbaladizo cuando llueve, así que ponte botas con buen agarre. Desde arriba, los días despejados regalan el valle del Braid, las costas de Antrim y de Escocia al este, y el Lough Neagh y los Sperrins al oeste. El día de San Patricio la montaña se llena de peregrinos y excursionistas; ve cualquier otra mañana si la quieres tranquila.
Historia y el museo comunitario
El valle del Braid se pobló muy pronto. Hay huellas del Neolítico que se remontan 5.000 años, como un dolmen megalítico en Ticloy, hachas de piedra y herramientas de sílex, y más tarde ringforts (fuertes circulares) y cashels, entre ellos un fuerte de piedra bien conservado en el townland (unidad territorial tradicional irlandesa) de Tamybuck.
Para el pasado más reciente, el Broughshane Community Museum ocupa la planta superior de Broughshane House, con miles de piezas sobre medicina local, historia militar, agricultura y enseñanza. Abre el primer sábado de cada mes, de 11:00 a 14:00 (salvo en enero), y con cita previa para grupos; la entrada es gratuita y se agradecen los donativos. La colección recuerda a dos nombres locales: sir George White, condecorado con la Cruz Victoria, y el actor James Nesbitt, que se crió aquí.
Pesca, golf y ciclismo
El Braid tiene trucha común, salmón de temporada y dollaghan migratoria, con las mejores subidas aproximadamente entre julio y octubre; necesitarás una licencia de un día, así que pregunta en el pueblo antes de lanzar el sedal.
El Ballymena Golf Club, fundado en 1903, queda a unos 15 minutos a pie del extremo occidental del pueblo: un campo de 18 hoyos a los pies del Slemish, con una política de horarios de salida para visitantes, así que reserva con antelación.
Los ciclistas pueden enlazar con la señalizada Slemish Cycling Route (NCN97), que sale del Ecos Centre de Ballymena y describe un circuito por Broughshane y Buckna hasta la meseta de Antrim antes de volver sobre sus pasos. Es asfalto liso casi todo el trayecto y apto para familias, con aseos en el punto de partida y en Broughshane.
Información práctica
- Cómo llegar: la A42 conecta Broughshane con la M2. La estación de tren de Ballymena está a 6 km y Cullybackey, a 9 km.
- Aparcamiento y servicios: aparcamiento gratuito en la calle por todo el pueblo y en el Waterfowl Park; aseos públicos en el wildlife trust, en el museo y en la zona de visitantes del Slemish.
- Accesibilidad: la mayoría de los caminos del pueblo y el recinto de las aves acuáticas están pavimentados y son aptos para sillas de ruedas; Little Acorn Wood tiene algunos tramos irregulares.
- Contacto: Broughshane and District Community Association, Broughshane House, 70 Main Street, BT42 4JW. Tel. 028 2586 2777, correo [email protected].
- Cerca: combina bien con el Antrim Coast and Glens o con una escapada por la costa norte de Antrim.
Los jardines alcanzan su esplendor de finales de mayo a septiembre, que es además la ventana más seca para subir al Slemish: apunta a una mañana estable y te llevarás los parterres y la montaña en un mismo viaje.