Resumen
Causeway Coast and Glens abarca el extremo norte del condado de Antrim y una franja de Londonderry: es a la vez una región turística y, desde el 1 de abril de 2015, un distrito municipal creado al fusionarse los antiguos distritos de Ballymoney, Coleraine, Limavady y Moyle, con sede en Coleraine. Dentro de sus límites se encuentran el único lugar de Irlanda del Norte declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO, la Calzada del Gigante, y tres Áreas de Excepcional Belleza Natural: la costa de Causeway, la costa de Antrim y sus glens (designadas en 1988) y Binevenagh.
Si solo dispones de un día, recorre el tramo entre la Calzada del Gigante y Ballycastle y camina por la sección de acantilados alrededor de Carrick-a-Rede: concentra lo mejor de la costa en pocas millas. Con más tiempo, la ruta costera de Causeway completa, de 130 millas (212 km), va de Belfast a Derry~Londonderry y suele ser votada entre las mejores rutas por carretera del mundo.
Geología y los nueve glens
La columna vertebral de la región es la meseta de Antrim, una capa de basalto formada por erupciones fisurales hace aproximadamente 60 millones de años. Esa misma actividad volcánica construyó la Calzada del Gigante; más tarde, las glaciaciones excavaron los nueve glens que descienden desde el interior hacia la costa. Todos comparten un mismo ritmo —laderas boscosas y empinadas, ríos caudalosos, cascadas—, pero cada uno tiene su propio carácter.
Glenariff es el que la mayoría de la gente visita, con su cascada de Mare’s Tail y una red de senderos forestales señalizados. Cerca de Ballycastle, las ruinas del Friary of Bonamargy, del siglo XV, merecen una parada breve. El Moyle Way, un sendero señalizado de 45 km (28 millas), enlaza varios de los glens y se divide fácilmente en etapas de un día.
Hitos costeros y pueblos marineros
La costa es una sucesión de cabos, bahías de arena y puertos en activo. El castillo de Dunluce es la ruina más fotografiada de Irlanda del Norte: sus muros se aferran a un peñasco de basalto sobre el Atlántico. Al oeste de la Calzada, cerca de Castlerock, el Templo de Mussenden —un capricho clásico del siglo XVIII— se asoma al borde del acantilado sobre Downhill Strand, al que se llega por un sendero que atraviesa Downhill Demesne.
Los pueblos combinan el bullicio turístico con la vida local. Portrush y Portstewart tienen amplios paseos marítimos, playas de arena y una buena oferta de cafés y pubs. Más al este, Ballycastle es la puerta de entrada a los glens y el puerto de ferry hacia Rathlin, con un centro compacto, un puerto en activo y el Museo de Ballycastle, dedicado al pasado pesquero y marítimo de la localidad. El Ballycastle Heritage Trail enlaza los puntos históricos en un recorrido autoguiado.
Yacimientos históricos y paradas culturales
Las capas de historia son profundas. Mountsandel, cerca de Coleraine, conserva evidencias de asentamiento humano de alrededor del 5900 a. C. —más de 9.000 años de antigüedad—, uno de los yacimientos más antiguos conocidos de Irlanda. El antiguo reino de Dalriada unió en su día el noreste de Irlanda con el oeste de Escocia, y el folclore y los topónimos compartidos aún se aprecian en los glens.
En el interior, el castillo de Glenarm abre los jardines paisajísticos de la finca de la familia McDonnell, famosa por su jardín amurallado. La destilería de Bushmills, con licencia desde 1608 y considerada la destilería de whiskey con licencia más antigua del mundo, ofrece visitas guiadas desde la malta hasta la barrica. Y para los que viajan tras los escenarios de series, las Dark Hedges cerca de Ballymoney, el puerto de Ballintoy y las cuevas de Cushendun sirvieron como localizaciones de Juego de Tronos.
Senderismo, ciclismo y aire libre
La ruta se presta al turismo activo. Los ciclistas de carretera la recorren por etapas, alternando carreteras comarcales tranquilas con tramos expuestos junto al mar, con alquiler de bicicletas en Portrush, Ballycastle y Coleraine.
Para los caminantes, el Gobbins Cliff Path es un itinerario construido a través de cuevas marinas y túneles, con barandillas y plataformas. Carrick-a-Rede es la experiencia más salvaje: su puente de cuerda cuelga sobre un desnivel de 30 m hasta un farallón. Ambos requieren reserva previa en temporada, y en ambos hay que contar con viento y salpicaduras. White Park Bay, un sistema de dunas protegido entre Ballintoy y Portbradden, ofrece un tramo llano y sin tráfico, ideal para la observación de aves, con charranes, ostreros y frailecillos atlánticos en verano.
Eventos y temporadas
La única fecha que conviene tener en cuenta es el Briggs Equipment North West 200, una carrera de motos en carretera que se celebra en la segunda semana de mayo: es magnífica si vas a por ella, pero agota el alojamiento costero en kilómetros a la redonda, así que evita esa semana a menos que la carrera sea el motivo del viaje. La tradicional feria Ould Lammas Fair le sigue en Ballycastle cada agosto. En cualquier caso, reserva alojamiento con antelación para los fines de semana de festivales.
Información práctica
- Cómo llegar: La A2 y la A26 son las principales vías de acceso, con autobuses regulares que conectan Coleraine, Ballymoney, Portrush y Ballycastle (Ulsterbus 172, Goldliner 221, Causeway Rambler 402, Antrim Coaster 252 y el estacional Open-Top 177). Hay trenes a Coleraine desde Belfast y Derry, con un ramal a Portrush y autobuses de enlace a los pueblos.
- Aparcamiento y acceso: Los lugares principales —la Calzada del Gigante, Carrick-a-Rede, Dunluce— tienen aparcamientos designados. En la Calzada del Gigante, el aparcamiento de Causeway Coast Way cuesta unas 10 £ por PayByPhone, mientras que el aparcamiento está incluido en la entrada del National Trust. Los aparcamientos más pequeños de los inicios de sendero y los de los pueblos suelen ser gratuitos, pero se llenan rápido los fines de semana.
- Centros de visitantes: El centro de visitantes de la Calzada del Gigante cuenta con exposiciones, una cafetería y reservas de visitas guiadas. El centro de información turística de Portrush, de temporada, en el Ayuntamiento, y el de Ballymoney, en el Town Hall Arts Centre, cubren el resto de la región ([email protected]).
- Clima y calzado: El tiempo atlántico cambia con rapidez. Los impermeables, el calzado resistente y la protección contra el viento son necesarios incluso en verano; los tramos de acantilado cerca de Fair Head y del Gobbins requieren un nivel razonable de forma física.
- Reservas: El Gobbins, Carrick-a-Rede y las visitas más concurridas a las destilerías funcionan con entradas con hora asignada: cómpralas por internet con antelación para garantizar la entrada en temporada alta.
Organiza el viaje en torno a los pueblos costeros, deja tiempo extra para los paseos hasta las cascadas de los glens y consulta las tablas de mareas antes de explorar cuevas marinas o pozas de roca a marea baja. La geología de basalto, los glens profundamente excavados y los senderos bien cuidados hacen de esta una base fiable para varios días, y no solo para una excursión de un día.
