Panorama general
Prince William’s Seat y su vecino Knocknagun miden exactamente lo mismo, 555 metros (1.821 pies), y los separa un collado poco profundo en el borde norte del valle de Glencree, justo en el límite entre el condado de Wicklow y el condado de Dublín. Ambos se encuentran dentro del parque nacional de las Wicklow Mountains. Prince William’s Seat ocupa el puesto 296 entre las cimas Arderin de Irlanda (las que superan los 500 m con al menos 30 m de prominencia); sus 63 m de prominencia se quedan cortos para entrar en la lista Vandeleur-Lynam. Pese a su altura modesta, recibe un goteo constante de senderistas gracias a su cercanía a la capital, a unas pistas forestales bien cuidadas y a una panorámica desde la cima que se extiende por Dublin Bay hasta los cabos de la costa.
La ruta
El itinerario habitual es un circuito de 10,5 km que lleva entre tres y cuatro horas. Arranca en el aparcamiento de Curtlestown Wood, cerca de Boranaraltry Bridge, junto a la Glencree Road. Desde ahí el sendero sube sin pausa por una densa plantación de pino silvestre y pícea, siguiendo las señales amarillas del Wicklow Way, el primer sendero señalizado de larga distancia de Irlanda, que recorre 131 km desde Marlay Park, en Dublín, hasta Clonegal, en el condado de Carlow.
Al cabo de unos 3 km el bosque deja paso a laderas abiertas cubiertas de brezo, y las anchas pistas forestales se estrechan hasta convertirse en senderos de hierba a medida que llegas a la collada entre Prince William’s Seat y Knocknagun. El tramo final hasta el pilar de triangulación atraviesa terreno encharcado y pedreras sueltas de granito.
Arriba, el pilar de triangulación de hormigón (probablemente un vestigio de la retriangulación de Irlanda de los años sesenta, y no del levantamiento original de la década de 1830) sirve de referencia inconfundible y de alto natural. Un día despejado, la vista abarca:
- los conos del Great Sugar Loaf y el Little Sugar Loaf y, al este, Bray Head
- el perfil urbano de Dublín y la curva de Dublin Bay
- las cumbres más altas de Wicklow, entre ellas Kippure y los Tonduffs, al sur
- el horizonte lejano del mar de Irlanda
La vuelta desciende con suavidad de nuevo hacia el bosque y traza un bucle por pistas forestales más tranquilas antes de retomar la carretera.
Historia y origen del nombre
El nombre real suele atribuirse al príncipe Guillermo, hermano del rey Jorge IV, tras una visita a Irlanda en 1821. Sin embargo, las investigaciones toponímicas del académico irlandés Paul Tempan apuntan a que pudieron asignarlo más tarde los topógrafos del Ordnance Survey en la década de 1830, quizá por confusión con un hito vecino.
Poco más de un kilómetro al oeste se levanta Knocknagun (en irlandés, Cnoc na gCon, «colina de los sabuesos»). Cerca de su cima hay un gran tor de granito que la gente de la zona conoce como Fitzwilliam’s Seat: un lugar de descanso para las partidas de caza de la familia Fitzwilliam, propietaria de las tierras de alrededor desde mediados del siglo XVI hasta finales del XVII, y un nombre que aún se registraba en la zona en 1939. Algunos historiadores sostienen que los topógrafos cambiaron «Fitzwilliam» por «Prince William» al cartografiar el pico contiguo, algo más afilado. La montaña se sitúa en el townland (unidad territorial tradicional irlandesa) de Glencullen Mountain (Sliabh Ghleann Cuilinn), recuerdo de un paisaje moldeado tanto por las fincas aristocráticas como por siglos de ganadería de montaña.
A lo largo del año
La montaña cambia mucho según la estación. La primavera trae dedaleras rosas y brezo morado por las laderas altas, y a comienzos del verano se suman el arándano y el tojo, cuyas flores amarillas desprenden un leve aroma a coco. El otoño tiñe el helecho y el brezo de tonos rojizos y dorados, lo que hace especialmente bonito el descenso por el bosque. En invierno también se puede caminar, pero la cresta cimera está expuesta y puede helarse, y la collada encharcada entre las dos cumbres se vuelve traicionera cuando cuaja el hielo.
Información práctica
- Aparcamiento y acceso: aparcamiento gratuito en Curtlestown Wood, cerca de Boranaraltry Bridge, con sitio de sobra para coches y furgonetas pequeñas.
- Transporte público: no hay transporte público viable hasta el inicio de la ruta; al aparcamiento solo se llega razonablemente en coche.
- Perros: se admiten perros que se porten bien, con correa cerca del aparcamiento del bosque y bajo control estricto en las laderas abiertas, donde puede haber aves que anidan en el suelo y ganado.
- Accesibilidad y terreno: el terreno irregular, los tramos rocosos y las pendientes moderadas hacen que no sea apto para sillas de ruedas, sillitas ni carritos convencionales. Son imprescindibles unas botas de montaña con buen agarre, sobre todo después de la lluvia, cuando la hierba y la collada cercana a Knocknagun se vuelven resbaladizas y encharcadas.
- Orientación: el sendero está bien señalizado con los postes amarillos del Wicklow Way y discurre por pistas forestales durante casi toda la subida, pero lleva un mapa o un archivo GPX descargado, porque la visibilidad puede caer en cuestión de minutos con la niebla.
- Servicios: no hay aseos, cafeterías ni refugios en la cima; el aparcamiento del bosque tiene papeleras básicas. Lleva agua, comida y una prenda impermeable.
- Rutas cercanas: del mismo aparcamiento salen circuitos forestales más cortos y aptos para toda la familia por Curtlestown Wood, y Powerscourt Estate, Powerscourt Waterfall y el Ski Club of Ireland quedan a poca distancia en coche.
- Después: un paseo corto hasta el pueblo de Glencullen te lleva a Johnny Fox’s, que se presenta como uno de los pubs más altos de Irlanda, con comida tradicional y música en directo con regularidad.
Elige un día despejado. Con niebla, la cima no es más que un pilar de hormigón en una sopa gris, y la vista de Dublin Bay que justifica la subida desaparece por completo.