Panorámica
Ravensdale Forest asciende en fuerte pendiente desde la península de Cooley hacia la cima de Black Mountain (506 m), a unos 8 km al norte de Dundalk y junto a la R174. Gestionado por Coillte, es un bosque tranquilo y apenas explotado en términos comerciales, más frecuentado por caminantes y dueños de perros que por multitudes; y, como la parte alta llega hasta la frontera, se adentra en el condado de Armagh. El pueblo que queda a sus pies creció al calor del lino y llegó a mover una docena de molinos de agua repartidos a lo largo del río Flurry entre Flurrybridge y Ballymascanlon; hoy se lo conoce sobre todo como puerta de entrada a estos senderos y a la Cooley Peninsula Scenic Route.
Senderos
Coillte señaliza tres rutas desde el aparcamiento:
- Ravensdale Loop (1,3 km, marcas rojas): un circuito corto y de dificultad media entre frondosas y coníferas, ideal en familia o para estrenar botas antes de algo más largo.
- Táin Trail (marcas amarillas): entra en el bosque cerca de Curralhir Bridge y cruza las montañas en dirección a Omeath, a orillas del Carlingford Lough. Debe su nombre al Táin Bó Cúailnge, el robo de ganado de Cooley, uno de los relatos más antiguos de la literatura irlandesa.
- Ring of Gullion Way (marcas azules): un tramo atraviesa la parte alta del bosque, ya pasada la frontera, en Armagh.
También puedes enlazar las pistas forestales en un circuito más largo, de unos 8 km, que sube hasta la cresta: en un día despejado la vista se abre al oeste hacia los tapones volcánicos del Ring of Gullion y al este sobre el Carlingford Lough. La señalización escasea en cuanto sales del circuito, así que descarga el mapa de Coillte antes de ir.
Las piedras hincadas: ¿antiguas o solo con aire de antiguas?
El bosque ocupa parte de la antigua finca de Clermont, que llegó a superar las 20.000 acres; los caminos que hoy recorres eran sus vías privadas de carruajes y sus pistas de turba. A un paso del Ravensdale Loop se alza un conjunto de piedras hincadas, y aquí está la gracia: nadie sabe con certeza qué antigüedad tienen. Suelen describirse como prehistóricas, pero hay argumentos razonables para pensar que son un capricho paisajístico del siglo XIX levantado por los Clermont para adornar la finca. El debate sigue abierto, y ahí reside buena parte del encanto del desvío. Más arriba, en la cresta, el Clermont Cairn sí es un auténtico túmulo funerario neolítico, y por el camino cruzarás varios puentes antiguos de piedra, con los arcos cubiertos de musgo desde los tiempos de esplendor de la finca.
Fauna y normas básicas
Ravensdale es un rincón apacible para la fauna: puedes ver ciervos si sales a primera o a última hora, cuando el bosque está más quieto, y aves forestales gracias a la plantación mixta. No hay papeleras, ya que rige de forma estricta el principio de llevarse la basura, así que vuelve a casa con todo lo que traigas. Los perros son bienvenidos, pero deben ir atados, sobre todo cerca del ganado o en las zonas altas, donde hay fauna suelta.
Información práctica
- Aparcamiento: gratuito, en el inicio de los senderos, y normalmente con sitio. Puede llenarse los fines de semana de mejor tiempo, aunque lo habitual es que el bosque esté tranquilo.
- Acceso y seguridad: los senderos están abiertos todo el año, pero se embarran tras la lluvia, así que lleva botas impermeables. Algunos senderos secundarios pueden cerrarse para retirar daños por temporal, de modo que respeta la señalización que encuentres. La cobertura móvil falla en la parte alta del bosque: avisa a alguien de tu ruta si vas a hacer el Táin Trail o los tramos del Ring of Gullion. Desde las laderas bajas se oye la M1, aunque el ruido se difumina a medida que subes.
- Servicios: hay una zona de pícnic junto al aparcamiento. No hay cafeterías, tiendas ni aseos, así que lleva agua y comida. Un panel al inicio de los senderos muestra el mapa de las rutas.
En los alrededores
Usa el bosque como base para recorrer la península. A poca distancia en coche están el Carlingford Castle y el Carlingford Heritage Centre, y algo más allá queda la Cooley Distillery. La ruta escénica continúa entre pueblos costeros y cumbres abruptas como Slieve Foy, la más alta de las Cooley Mountains.
Si solo tienes una hora, haz el Ravensdale Loop rojo y acércate por el desvío corto hasta las piedras hincadas; después, discute contigo mismo sobre su antigüedad mientras bajas.
