Con sus 851 m, Baurtregaum es la cumbre más alta de las Slieve Mish, la cordillera que cierra el extremo oriental de la península de Dingle. No es una montaña famosa y es fácil tenerla para ti solo, pero es grande y exigente: sus 643 m de prominencia la convierten en una Marilyn, y la vía normal la encadena con Caherconree en una de las mejores travesías de cresta de Kerry.

El nombre irlandés, Barr Trí gCom, significa «la cima de los tres huecos»: los valles glaciares de Derrymore, Derryquay y Curraheen, que muerden sus laderas. Derrymore Glen, en la vertiente norte, es el más profundo y por él sube la mayoría de los senderistas.
El Derrymore Glen Horseshoe
La ruta clásica es el Derrymore Glen Horseshoe: unos 11 km, alrededor de cinco horas y cerca de 1.000 m de desnivel positivo. Es un itinerario de montaña sin señalizar, no un sendero balizado: la navegación corre de tu cuenta.
Desde la cabecera de Derrymore Glen, la senda asciende junto a los lagos del valle antes de que las paredes se empinen y salgas a la cresta. El circuito enlaza Gearhane (792 m) y luego Caherconree (835 m), la segunda cima más alta de la cordillera, antes del espinazo rocoso que lleva hasta el mojón de Baurtregaum. El premio en Caherconree es el fuerte de promontorio de la Edad del Hierro que hay bajo la cumbre, ligado por la leyenda a Cú Roí mac Dáire; es uno de los fuertes de promontorio interiores más altos del país y motivo suficiente para elegir este trazado en lugar de una simple ida y vuelta.
Si solo vas a hacer una ruta en las Slieve Mish, que sea esta: dos de las grandes cumbres de la cordillera y el fuerte en un mismo circuito. Puedes volver por donde subiste o bajar por el espolón norte pasando por el NW Top, para ver desde otro ángulo los circos glaciares orientales.
Geología y panorámicas
La cumbre es un conglomerado de cantos de cuarzo, la llamada Old Red Sandstone, que se meteoriza en esa roca rojiza y redondeada que atrapa la luz en las laderas altas. En un día despejado, la vista alcanza la cordillera de Brandon al otro lado de la península, los MacGillycuddy’s Reeks al sur y, más allá, Tralee Bay, Fenit y Dingle Bay hasta el Atlántico abierto. En un día malo verás el interior de una nube, que es lo más habitual: elige bien el tiempo.
Cómo llegar y consejos de seguridad
La ruta arranca en Derrymore Glen, en la vertiente norte de la cordillera, a la que se accede desde la N86 entre Tralee y Camp, y no desde el extremo occidental de la península. Hay aparcamiento gratuito en un apartadero cerca de Derrymore Bridge; la carretera de acceso es apta para un coche normal, aunque se estrecha en algunos tramos.
Esto es montaña de verdad, y las advertencias honestas importan más que las indicaciones:
- No está señalizada y en las zonas altas apenas hay sendero. Lleva mapa y brújula o GPS y sabe utilizarlos: la referencia de cuadrícula de la cumbre es Q749 076.
- La cobertura móvil es poco fiable en cuanto dejas atrás las laderas bajas. Avisa a alguien de tu itinerario y de la hora prevista de regreso.
- El tiempo atlántico cambia deprisa. Consulta la previsión de montaña de Met Éireann, lleva capas cortavientos e impermeables y, en invierno, cuenta con nieve y hielo en la cresta: pueden hacer falta piolet y crampones, y saber manejarlos.
- El verano ofrece el mejor firme y los días más largos; el otoño está menos embarrado de lo que imaginas, pero la luz se va pronto.
Cerca, para después: Inch Beach, en la vertiente sur de la península, y Annascaul, el pueblo de Tom Crean, con el South Pole Inn para tomarte una pinta cuando las piernas ya no den más.