Panorama general
Lo que Enfield ofrece al viajero es poco y muy concreto: un sendero de las hadas gratuito junto al Royal Canal, una greenway llana para caminar o pedalear y un puerto con zona de pícnic, todo a dos minutos a pie de una estación de la línea Dublín–Sligo. Puedes salir de Dublín en tren, pasar allí una hora o dos y volver a casa para comer. Es una parada para estirar las piernas, no un plan de un día, y lo justo es decirlo desde el principio.
El pueblo lleva escrita su historia de cruce de caminos. Se asentaba sobre an tSlí Mhór (la Gran Ruta), una de las cinco calzadas antiguas que partían de la Hill of Tara, y su nombre inglés, Innfield, viene del Royal Oak Inn, una posta de diligencias donde los coches de Dublín cambiaban de caballos. El Royal Canal llegó en 1817 y el Midland Great Western Railway en 1847; en 1877 se sumó un ramal hasta Edenderry. El nombre irlandés, An Bóthar Buí, significa «el camino amarillo», aunque el motivo (el barro amarillento, la hierba de Santiago o el ganado que se conducía por él) sigue sin estar claro.
La Royal Canal Greenway y el puerto
La greenway es lo que hace parar a la mayoría. Es un camino de sirga llano y bien acondicionado que recorre 130 km desde Maynooth hasta Cloondara, y el tramo de Enfield es plano de principio a fin, tan cómodo para los carritos de bebé como para las bicicletas. Puedes ir hacia el este, rumbo a Kilcock, o hacia el oeste, hacia Longwood, pasando por el Blackwater Aqueduct y el complejo de esclusas de Hill of Down. El puerto, dentro del parque recreativo que hay frente a la estación, cuenta con una pequeña rampa de botadura y una plataforma de pesca accesible inaugurada a finales de 2023: un rincón tranquilo para echar la caña o simplemente mirar el agua.
Si solo te da tiempo a una cosa y vas con niños, deja la greenway y haz el sendero de las hadas.
El Enfield Fairy Trail
Integrado en la zona del puerto del parque recreativo, el Enfield Fairy Trail es un circuito gratuito y autoguiado pensado sin rodeos para los más pequeños. Es totalmente accesible en silla de ruedas y con carrito, y se recorre en veinte o treinta minutos al ritmo de un niño pequeño. Una docena larga de instalaciones artesanales se reparten por el recinto:
- Puertas y casitas de hadas escondidas a la altura de las rodillas junto al camino.
- Tronos de hadas: asientos en miniatura pensados para las fotos y el juego imaginativo.
- Pooh Corner: un rincón tranquilo con un banco.
- Una zona de cajas nido pintadas como si fueran casas de hadas.
- The Fairy Name Station: un cartel interactivo que te asigna un nombre de hada.
El circuito vuelve al punto de partida, así que resulta fácil de manejar con niños pequeños o con carrito. Los adultos que busquen un paseo tranquilo también lo disfrutan, pero que no haya dudas sobre a quién está dirigido.
Servicios y restauración
Hay aparcamiento gratuito en el puerto, con aseos públicos atendidos y una zona de pícnic, y el centro del pueblo queda a unos 450 m. El aparcamiento de cercanías de la estación es de pago, y aparcar todo el día en el pueblo puede ser complicado, así que lo mejor es el párking del puerto.
Para comer, el centro está a un paseo corto: Bistro 61, en el Hamlet Court Hotel, para una comida sentado, Boggans Bar para cocina de pub y algunas cafeterías donde tomar un café con algo de picar. Para pasar la noche, The Johnstown Estate y The Hamlet Court Hotel están en el pueblo o justo al lado.
Cómo llegar
- Tren: la estación de Enfield está en la línea Dublín–Sligo, justo enfrente del parque recreativo, con servicios regulares a Dublin Connolly y hacia el oeste.
- Autobús: la línea 115 de Bus Éireann conecta Enfield con Dublín y Mullingar.
- Coche: la R148 (la antigua N4) atraviesa el pueblo; la M4 queda a un par de minutos por la salida 13, y el puerto está señalizado.
- Bicicleta: la greenway forma parte de una red más amplia: puedes llegar pedaleando a Trim, Mullingar o Maynooth y volver en tren.
En los alrededores
Enfield funciona bien como base para el sur del Boyne Valley. A poca distancia en coche o en bici por la greenway:
- Trim: el mayor castillo anglonormando de Irlanda, una iglesia medieval y el paseo junto al río Boyne.
- Bective Abbey: unas ruinas cistercienses bien conservadas en un parque tranquilo, a unos 25 km al norte.

Antes de ir
- Nivel del agua: el canal puede bajar a finales de verano, lo que afecta al tráfico de embarcaciones pero no al camino de sirga ni al sendero de las hadas.
- Luz: en invierno los días son cortos, así que conviene ir por la mañana; la primavera y el otoño son suaves y tranquilos.
- Accesibilidad: la greenway, el sendero de las hadas y la plataforma de pesca son accesibles en silla de ruedas y con carrito, y lo llano del terreno convierte esta en una de las rutas a pie más cómodas de la zona.
- Normas de convivencia: la greenway se comparte con ciclistas y jinetes; circula por la izquierda, adelanta con cuidado y sigue las pautas de Leave No Trace.
Lo más sencillo en Enfield: tren desde Connolly, una hora por la greenway o por el sendero de las hadas, un café en el pueblo y el tren de vuelta.
