Haulbowline no es un faro al que se pueda subir o desembarcar. Se alza mar adentro sobre una roca batida por las olas, en la misma boca del Carlingford Lough, visible solo con marea baja y rodeado de corrientes rápidas. Así que la pregunta no es cómo entrar, sino desde dónde contemplarlo. Para la mayoría, la respuesta es el aparcamiento de Cranfield Beach, en el lado del condado de Down: es el punto de observación reconocido, y la torre luce en todo su esplendor desde allí con marea baja, con las montañas de Mourne elevándose al fondo.
La torre de piedra labrada, de 34 metros, fue diseñada por George Halpin padre —el ingeniero responsable de muchísimos faros de Irlanda— y se encendió por primera vez el 1 de septiembre de 1824. Sustituyó a una luz anterior en Cranfield Point, que estaba mal ubicada y acabó derrumbándose en el mar por la erosión costera en la década de 1860. Construir una torre tan alta sobre una roca semisumergida, con la marea arremolinándose a su alrededor, fue una verdadera hazaña para su época. El nombre es aún más antiguo: se cree que Haulbowline procede de una palabra nórdica que designaba a las anguilas que antaño poblaban las rocas.
Si te fijas bien, verás un balcón a media altura de la torre. No es decorativo: en su día albergó una luz auxiliar de media marea, junto con una marca diurna de bola negra, para indicar a los barcos cuándo había calado suficiente sobre el banco de arena de la boca del loch. La torre estuvo pintada de blanco hasta 1946, año en que se dejó a la piedra vista.
Haulbowline tiene el honor de ser el primer gran faro irlandés en aguas abiertas totalmente automatizado y monitorizado a distancia desde tierra, el 17 de marzo de 1965. Su luz emite ahora tres destellos blancos cada diez segundos (Fl(3) W 10s) con un alcance de diez millas náuticas y, desde 2011, solo en la oscuridad; la señal de niebla se suprimió en 2009. Los Commissioners of Irish Lights siguen manteniéndolo, y en 2024 celebró su bicentenario.
Cómo verlo
- Desde la costa: el aparcamiento de Cranfield Beach (condado de Down) es el mejor punto de vista gratuito. Desde Greencastle, un poco más allá, también se ven la torre y las dos luces de enfilación de Green Island y Vidal Bank que trabajan con ella para marcar el canal.
- Desde el agua: en verano salen paseos en barco por el loch que pasan cerca de la roca, y el ferry de Carlingford entre Greencastle y Greenore ofrece una vista de paso, pero no funciona todo el año, así que compruébalo antes de contar con él.
- El paseo con marea baja: con una marea viva baja, las rocas quedan al descubierto y hay quien camina hacia la base desde el lado de Greencastle. No hay sendero ni seguridad alguna, las corrientes son fuertes y la marea sube rápido. Solo plantéatelo con una tabla de mareas fiable y consejo local, y no te lo tomes a la ligera.
No hay centro de visitantes, ni acceso al interior, ni cobro de entrada: es una luz de navegación en funcionamiento, no una atracción que se visite.
Cerca de allí
Greencastle tiene su propio atractivo: un castillo real del siglo XIII desde el que el faro se ve con claridad. Al otro lado del agua, en la República, Greenore y la villa medieval de Carlingford se asoman a los pies de las montañas de Cooley, a las que se llega con el ferry de temporada. Tras la costa de Down se alzan las montañas de Mourne, que enmarcan casi todas las fotografías que alguien hace de la torre.