Castle Burke es una torre de cinco plantas, sin techo, de hacia 1570, en la orilla norte de Lough Carra, en el condado de Mayo. La construyó el clan Mac Evilly (anglicizado como Staunton), que la conocía como Kinvoynell; adoptó su nombre actual cuando las tierras pasaron a Miles Burke, cuarto vizconde de Mayo, y también aparece en los registros como Castle Bourke. Los muros sur y este se han derrumbado, pero queda suficiente torre en pie para leer su silueta desde la orilla del lago.
Sé honesto contigo mismo sobre lo que es esto: ni aparcamiento, ni señalización, ni taquilla, y media hora escasa de ruina. Ven por la tranquilidad y por el lago, no por una excursión cultural pulida, y lee antes sobre los Bourke, porque las piedras no te cuentan nada por sí solas.
La guarnición de Cromwell
La historia más concreta del castillo pertenece a la década de 1650, cuando albergó una guarnición de Cromwell: 85 soldados al mando del capitán Solomon Camby estaban destinados en Castleburke. La campaña más amplia contra el clero católico fue brutal en esta zona, y en 1658 el arzobispo de Tuam informó de que los sacerdotes de la comarca se escondían de día en bosques, montañas y cuevas. Esa es la historia que merece la pena llevar en la cabeza mientras caminas alrededor de los muros.
La torre
La torre se alzaba dentro de un bawn, el patio amurallado fortificado con torreones en las esquinas, y la mampostería que sobrevive aún muestra aspilleras, portales apuntados y la línea de la escalera de obra que subía por las plantas superiores. Una letrina (el retrete medieval) se abría a un pasillo empotrado en el muro de una de las estancias principales. Es la planta de una familia acomodada y segura de sí en un siglo convulso, y el núcleo sobrevive a pesar de las dos fachadas derrumbadas.
Mira hacia arriba mientras estés aquí: la torre es un lugar de nidificación conocido de los vencejos comunes, así que en una tarde de verano es probable que los veas girando sobre tu cabeza.
Visita
Una advertencia antes de salir: el castillo y una casa contigua del siglo XVII son estructuras protegidas de propiedad privada, y el terreno se ha puesto a la venta en los últimos años. No es una atracción turística gestionada. Trátalo como un lugar para contemplar desde la orilla del lago y no como un edificio al que entrar, mantente alejado de los muros inestables y no trepes a las secciones derrumbadas.
Información práctica
- Cómo llegar: un coche privado es, en realidad, la única forma práctica de llegar; el transporte público hasta la zona inmediata es mínimo. Ballinrobe está a unos 15 minutos en coche, y Castlebar se encuentra a unos 15 km al noroeste.
- Terreno y calzado: el suelo alrededor del castillo es irregular y accidentado, con muros en ruinas de poca altura bajo los pies. Lleva calzado de caminar adecuado.
- Tiempo necesario: con unos 30 minutos basta.
Combina la parada con Ballinrobe, al sur, dedícale la media hora que merece y lee antes la historia de los Bourke y de Cromwell, porque en el lugar no hay ni una palabra escrita.